Presentación de Trauma y transmisión en las generaciones

    Reseña de Martí,O. Médico-Psicoanalista. Barcelona.
    Publicada en Norte de salud mental, 2014, vol. XII, nº 49: 101-104.
    Sobre el libro Trauma y transmisión. Efectos de la guerra del 36, la posguerra, la dictadura y la transición en la subjetividad de los ciudadanos

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    El libro que presentamos es el primer trabajo que se realiza sobre un tema congelado en la mente de todos los ciudadanos del Estado Español, de Europa en general y de Cataluña en particular: los efectos de un golpe de estado, una guerra civil y una represión despiadada realizada durante el equivalente a más de dos generaciones.

    Esta represión, fue borrada mediante este procedimiento político que se activó a lo largo de los años setenta consistente en esto que recibe el nombre de la transición pacifica hacía la democracia que nos dotamos los españoles mediante la reconciliación nacional de los dos bandos en lucha…

    A los españoles les resulta muy familiar desde el inicio de los años ochenta haber visto sentados en tribunales de honor, consejos de guerra o en juicios caracterizados por una extrema dureza a los militares de las dictaduras argentina, uruguaya, chilena y también haber visto repetidas veces en la televisión películas tan magnificas como brillantes con títulos relativos al Juicio de Nuremberg, el derrumbe de Hitler, o las celebres fotografías de Mussolini, Clareta Petacci, y otros dirigentes del fascismo italiano colgados cabeza bajo en los días finales de la II Guerra Mundial en el norte de Italia. Son imágenes casi cotidianas y familiares.

    Contrasta con la ominosa transición democrática que nos dimos los españoles… Esta Transición nos ha impedido ver sentados en consejos de guerra los generales franquistas que fueron partícipes de todo un legado de desapariciones, torturas, asesinatos y consejos de guerra, etc. que sin ningún miramiento crearon un clima de pánico generalizado. Se hacía necesario desterrar como fuera la época de la República Española, la única en cinco siglos que había inclinado un poco la balanza de la historia a favor de las clases populares. Para que las oligarquías siguieran mandando 500 años más se hacía de todo punto imprescindible grabar con la psicocirugía de la violencia política que no hubo régimen político peor que la nefasta Republica Española.

    No, los habitantes de la piel de toro no hemos tenido la alegría de ver la práctica de la justicia que es el fundamento mínimo de cualquier posibilidad real de reconciliación. Cualquier persona que se pasee por muchos pueblos y plazas de la España actual verá que el clamor de Espriu, –ahora que conmemoramos su centenario– es imposible: las plazas y calles siguen llenas de monumentos, placas, nombres, e hitos de conspicuos dirigentes de la dictadura fascista de Franco.

    Este trabajo compilado por Anna Miñarro psicóloga y psicoanálista catalana y Teresa Morandi psicóloga y psicoanálista argentina de origen y catalana por vocación y adopción nos coloca juntamente con los demás autores que participan (Ricard Vinyes, Margalida Capellà, Cecilia Lewintal, Wilma Schwarz, Joan Pijoan, Cinta Arasa, Maria Barbal e Isabel Núñez) en la vía de empezar a pensar desde una perspectiva autóctona en las consecuencias de los avatares y horrores políticos que marcan con hierro candente el siglo XX en nuestros lares.

    Habitualmente se dice: este libro nos pone la miel en la boca… aquí hemos de decir que nos pone un vaso de hiel para que lo vayamos bebiendo a tragos lentos y vayamos conociendo los efectos de algo que prácticamente sólo se ha estudiado en el caso de los descendientes del exterminio nazi y en mucha menor medida de los descendientes de las víctimas de las dictaduras del Cono Sur: el problema de la transmisión transgeneracional, que se acompaña indefectiblemente con el silencio que opera como síntoma social y que confronta a elementos tan esenciales para el equilibrio psíquico de las personas cómo son las historias familiares, la memoria, el significado que tiene la relación de la memoria con la verdad, y el viscoso problema del olvido.

    – El vaso de hiel lleno hasta arriba nos va llevando de la presentación de Miñarro y Morandi al artículo de Vinyes sobre La pacificación de la memoria pública entendida como una política. Observamos la contradicción que este autor plantea: la actividad de la pacificación se explicita en la práctica como una actividad directamente violenta: sólo hace falta seguir leyendo para ver la expresión radical de esta violencia pacificadora expresada en la contribución sobre El problema de los desaparecidos que plantea desde el punto de vista jurídico y político Margalida Capellà.

    – Siguen a continuación dos trabajos de Teresa Morandi sobre violencia, trauma y duelo el primero y sobre la Transmisión psíquica del trauma a los sujetos y entre generaciones… todo deja huella en el psiquismo y tarde o temprano vuelve a emerger. Según mi opinión lo más importante de los dos trabajos de esta autora es que nos obliga a reflexionar sobre una palabra tan maltratada y mal utilizada como la palabra violencia. Todo lo que se desprende en sus contribuciones parte del análisis de esto tan incómodo pero tan absolutamente real en todos los ámbitos de la vida cotidiana que es la presencia permanente de diferentes violencias, que se entraman y articulan en las mentes de las personas que las practican y las personas que las sufren.

    – A continuación un trabajo específico sobre mujeres, represión e invisibilidad realizado por Anna Miñarro. El título lo dice todo. Ser mujer de clase baja y nación oprimida como nos enseñó a decir Maria Mercè Marçal una de nuestras poetisas nacionales, era un peligro que se había de liquidar no por la vía de la estricta represión política sino también por la directa vía de la denigración sexista, la invisibilidad de sexo-género y la represión individualizada orientada a devolver a cualquier mujer a la única condición que un régimen militar – teocrático puede considerar: la mujer, pata quebrada y en casa.

    – Lewintal nos habla del síntoma principal por bien que no el único: el silencio. Por eso titula su trabajo Un silencio a voces. Porque detrás de los silencios provocados por el exterminismo fascista, el silencio habla, pero no por la vía de la música callada de San Juan de la Cruz, sino por la vía de todo aquello que ni puede ser pensado ni dicho porque puede desencadenar algo inexpresable e irrepresentable que conecta directamente con la vivencia de la muerte más terrorífica.

    – A continuación, Maria Wilma Schwarz nos sitúa los problemas relativos a como las cosas son explicadas en su trabajo Testimonio, historia y memoria. Transmisión a título individual, transmisión a título colectivo, registro que, como la partitura de un pianista se instala en el papel pautado de la memoria, esta partitura tan abierta como lo pueden ser cualquier de las obras para teclado de Beethoven o Bach a la vez de ser interpretadas.

    – En el trabajo siguiente, Joan Pijoan, nos habla sobre La reconstrucción de los lazos deshechos donde se estudia todo el problema de la ruptura de los vínculos conscientes e inconscientes sobre el que se sustentan las relaciones humanas tanto las objetivas como las familiares e interpersonales y la extrema dificultad de su reconstrucción cuando los fenómenos políticos y sociales que venimos citando los rompen dejando en todos sus participes cicatrices que, en contra de lo que se dice habitualmente de que el tiempo todo lo cura, nada es curado por el paso del tiempo. La reconstrucción de los lazos deshechos resulta en la práctica un trabajo si no imposible directamente prometeico.

    Cuando pasan los hechos que son la causa dramática y lejana del libro que ahora presentamos, la gente huye, se exilia, y esto les conduce directamente a tener que reconocer su identidad. La presencia del otro distinto en un marco social y simbólico diferente, es decir, el exilio nos dirige directamente al planteamiento de las preguntas esenciales que los seres humanos nos formulamos. Son las preguntas que Lohengrin prohibió que Elsa le formulara: ¿Cómo te llamas? ¿De qué nación eres? ¿Qué haces?… Es lo que Anna Miñarro plantea en las páginas que escribe sobre Identidad, exilio y salud mental. Ya sabemos que cuando estas preguntas no se pueden formular nada acaba bien, como pasa en el Lohengrin de Wagner.

    El libro presenta también unas notas sobre el testimonio escrito en Cataluña del 1936-1939 realizado por Cinta Arasa: otra vez las voces que hablan de un periodo silenciado y violentamente reprimido, convertido en inexistente. Cataluña aplasta la revuelta fascista, ocupa las fábricas y las tierras, y se convierte en el auténtico apoyo de la República Española. Y no solamente apoyo logístico sino también simbólico y humano. Los catalanes pagaron un precio alto en vidas humanas tanto en los bombardeos en sus ciudades, como posteriormente a la Batalla del Ebro, para sólo poner dos ejemplos. Este periodo ha sido directamente negligido en las cabezas de las gentes durante demasiadas décadas.

    – Maria Barbal, nos habla como escritora sobre como la literatura conecta en los personajes de ficción, la relación entre Literatura: la memoria particular y la reflexión general. Nos habla de como el escritor a través de su actividad literaria puede construir personajes que sean la condensación de rasgos de carácter y portadores de categorías sociales que son la encarnación en una vida concreta y ficticia del drama de la historia. Isabel Nuñez nos habla también del escribir y de la memoria y el olvido en sus implicadas reflexiones sobre Escritura, memoria y olvido.

    – Finalmente, Anna Miñarro y Teresa Morandi cierran el texto en el trabajo Hacer memoria: lo que todavía queda para hacer. Es decir, todo.

    El texto se acompaña de poemas de los mejores poetas catalanes contemporáneos que cuando sean leídos en catalán en la versión lengua castellana servirán –esperamos– para tender los puentes que tan insistentemente reclamaba Salvador Espriu. Un acierto de las personas que han escrito este trabajo.

    Finalizado el texto, las bibliografías que los autores nos presentan nos muestran hasta qué punto hemos desconocido la verdad del viejo adagio popular: todo vuelve. Si, el regreso de lo reprimido, de la pulsión por saber, de la lucha por la verdad.

    Ahora que conmemoramos los 200 años del nacimiento de Wagner que hemos citado anteriormente, en una de sus obras más significativas, el anillo del Nibelungo nos muestra que todo acaba volviendo a sus orígenes, todo vuelve al lugar de donde salió. Un texto para meditar para que, nos ayude a pasar del hablar manifiesto del silencio a la interpretación del hablar latente, escondido de la realidad histórica, de la restauración de la memoria del dolor y de la superación no fundada en la represión sino constituida sobre la restauración vital y psíquica de todos sus protagonistas a lo largo de mucho tiempo.

    Oriol Martí
    Médico-Psicoanalista. Barcelona.

     

    Trauma y transmisión. Efectos de la guerra del 36, la posguerra, la dictadura y la transición en la subjetividad de los ciudadanos.

    Compiladoras: Anna Miñarro y Teresa Morandi
    Edita: Xoroi Ediciones • Barcelona 2012 • 200 págs.
    ISBN: 978-84-9007-340-7

     

    Libro de investigación «Trauma y Transmisión en las generaciones», primer estudio empírico cualitativo en el campo del Psicoanálisis y la Salud Mental sobre los efectos de la guerra del 36, la posguerra, la dictadura y la transición que ha sido publicado en Quaderns de Salut Mental. Selección de trabajos.

     

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